Colina de Fourviere

Aunque se han encontrado huellas de asentamientos humanos de épocas anteriores (10.000 años antes de J-C) a orillas del Saona, hacia el Norte, es en Fourvière donde históricamente se sitúa el nacimiento de Lyon (Lugdunum) en el año 43 antes de JC. La colina alcanza los 300 metros y su situación le permite ser el punto de encuentro de cuatro vías romanas en dirección de Aquitania, de la Mancha, del Rin y de la Narbonense. Lugdunum se convierte desde muy temprano en la capital de las Galias. La evolución geográfica de la ciudad se extendió a continuación hacia el este, cruzando el Saona y después el Ródano.

La parte alta de la colina está dividida en tres barrios principales: Fourvière, Saint-Just y Saint-Irénée, aunque también se puede incluir Montauban. En este lugar podemos encontrar en un primer tiempo monumentos de la época romana con un parque arqueológico y un museo galo-romano, pero también monumentos religiosos del siglo XVI y del siglo XVIII, así como numerosas iglesias, un calvario y una basílica. Es por ello por lo que la colina de Fourvière se llama igualmente la “Colina que reza”.

Imprescindible: la basílica de Fourvière, el parque arqueológico que incluye el teatro y el odeón), el Museo Galo-Romano, los restos del acueducto del Gier, la Iglesia de Saint-Irénée (con su cripta y calvario), la Iglesia de Saint-Just, los mausoleos de la plaza Wernert, los restos de las termas públicas romanas, el museo de Fourvière, el parque de Hauteurs, el fuerte de Saint-Irénée y el Instituto Franco-Chino.

En la Colina de Fourvière, es decir el barrio de Saint-Irénée, Saint-Just, Fourvière y Montauban, se encuentran restos de la antigüedad, el museo de la civilización Galo-romana, vistas panorámicas sobre la ciudad, establecimientos religiosos, antiguos edificios militares y fortificaciones.



Contexto

Esta colina es, en el 43 antes de JC, el lugar del nacimiento de la colonia romana que poco a poco se ha desarrollado hacia el Saona y la Presqu’Ile. Llaman nuestro interés los monumentos aún existentes de la antigüedad y el museo de la Civilización galo-romana. Lugdumun, poco después de su fundación por Lucius Munatius Plancus, se convirtió en la capital de las Galias y fue un centro religioso desde las primeras implantaciones del cristianismo en el siglo segundo de nuestra era y será la capital del reino Burgonde bajo el reinado del rey Gondebaud, que promulóo la ley “burgonde” llamada “ley Gombette”.

Se conservan también algunas casas y calles estrechas del la ciudad de la Edad Media, hacia la parte alta (Oeste) de la calle Macchabées.

La implantación de los conventos del siglo XVI al siglo XVIII permite proponer un número interesantes de monumentos vinculados a la “colina que reza”. De todos los monumentos religiosos, el más importantes es la Basílica de Fourvière (siglo XIX).

Son de destacar también algunos elementos singulares como el Instituto Franco-Chino (siglo XX), en el seno del Fuerte Saint-Irénée o la Torre Metálica (siglo XIX), en la subida Nicolas de Lange.

 

Siguiendo la historia

Lugdunum fue fundada en el 43 antes de JC por un oficial del César, Lucius Munatius Plancus, debido a su posición central y por la facilidad de acceso a sus dos ríos. Fourvière empezó a desarrollarse a partir del 27 antes de JC bajo el reinado de Augusto: monumentos, acueductos, comercios,… La ciudad correspondía perfectamente al perímetro de la meseta de Fourvière y a la parte alta de las pendientes del lado del Saona. Se encontraban sobre este perímetro cuatro acueductos que alimentaban la población en agua, un foro en el lugar de la explanada de Fourvière, un palacio imperial al Norte, un gran santuario dedicado al culto imperial, el teatro de más de 100 metros de diámetro y con un aforo de 10.500 personas, el impresionante Odéon, que con sus 73 metros de diámetro era el más grande del Imperio, unas termas y suntuosas villas al Este.

Durante los dos primeros siglos de nuestra era, la ciudad prosperó hasta el año 197. El tercer siglo fue un largo periodo de disturbios. Y en el siglo IV, Saint-Jean se convierte en el centro de la ciudad substituyendo a Fourvière. A partir del siglo V, se construyen basílicas: Saint-Laurent en la Quarantaine, Saint-Just en la rue des Macchabées. En la Edad Media, hasta el final del siglo XI, las únicas construcciones importantes en lo alto de la colina se encuentran en Saint-Just y Saint-Irénée. La cripta de Saint-Irénée del siglo IX es uno de los vestigios relevantes. La meseta era una zona agrícola, con viñedos en las pendientes. Los edificios romanos se convirtieron en canteras para las nuevas construcciones.

Desde la segunda mitad del siglo XVI hasta el final del siglo XVIII, se implantaron un gran número de conventos: Minimes, Capucins, Carmes Déchaussées, Bénédictines, Visitandines, Récollets, Ursulines, Lazaristes, de ahí el apelativo d “la Colina que reza”. Estos conventos desaparecieron después de la Revolución, pero numerosos edificios, transformados, existen aún hoy en día: l'Antiquaille, le collège Jean Moulin, la Maison Diocésaine,... La reconquista religiosa se produjo en el siglo XIX, con conventos pero también con colegios (Maristes, Lazaristes) y establecimientos hospitalarios (l'Antiquaille, Sainte-Croix). Y con la voluntad del clero, la ciudad adquiere terrenos para constituir el cementerio de Loyasse, que se convertirá en el cementerio de la burguesía lionesa. Por fin, la Basílica de Fourvière fue erigida entre 1891 y 1894.

 

Monumentos y edificaciones relevantes

  • La Basílica de Fourvière (Bossan et Sainte-Marie Perrin, 1872- 1896) que domina la ciudad,
  • El Museo de Fourvière, colección de obras de inspiración religiosa,
  • El Museo de la Civilización Galo-Romana, Calle Cléberg nº5, construido en 1976 por Zehrfuss,
  • El Parque Arqueológico, Calle Antiquaille,
  • El gran teatro, construido al principio del Imperio Romano, Calle Antiquaille,
  • El Odéon, del principio del siglo II, Calle Antiquaille,
  • El acueducto de Gier, Calle Cdt Charcot, Calle Roger Radisson y en el ángulo de la subida del Telégrafo,
  • Iglesia Saint-Irénée, Calle des Macchabées nº53, del siglo XIX en su estado actual, edificada sobre una cripta del siglo X-XI
  • Las tumbas antiguas, plaza Wernert,
  • Los restos de la Iglesia de Saint-Just, Calle Macchabées nº13-15, construida en tres periodos diferentes, del siglo V al XIII,
  • El barrio de viviendas antiguas y de las termas, Calle des Farges, del Siglo primero, escalonado entre varias calles
  • La Antiquaille y el panteón de Saint-Pothin, Calle Antiquaille,
  • El cementerio de Loyasse,
  • El Fuerte Saint-Irénée y el Instituto Franco-Chino, Calle Soeur Bouvier,
  • La Torre Metálica, subida Nicolas de Lange